martes, 17 de enero de 2012

Acerca de la interpretación discrecional de ciertos conceptos (en relación al uso del espacio público)

Ha caído esta semana entre mis manos el último número (30) de la excelente revista  "Diagonal", la cual contiene diversas entrevistas y notas relacionadas con la arquitectura y el diseño. Pese (o tal vez gracias) a ser una revista de distribución gratuita, sorprende la buena hechura general de la misma, tanto en su factura impecable, como sobre todo en la calidad de las notas y reportajes. Hace tiempo que la vengo siguiendo, y leyendo estos días el reportaje a Norberto Chaves, donde habla del casco antiguo de Barcelona (dónde vive, al igual que yo), decidí que sus opiniones podían complementar perfectamente la serie de notas que voy posteando en torno a la temática del uso y abuso de Ciutat Vella.
Asimismo, el editorial dedicado a la diferente percepción institucional sobre la ocupación de los espacios públicos, me ha parecido totalmente pertinente. Así que hoy comenzaré posteando el editorial, el cual, a partir de la visión de la ocupación de plaza Catalunya por dos hechos totalmente diferentes con muy pocos meses de diferencia, plantea la reflexión sobre la influencia de la política en esa percepción del uso/abuso del espacio público. En los tiempos que corren, la balanza se inclina claramente hacia el lado del uso privado y privativo de los espacios, bendecidos por la sacrosanta mano del mercado. Y los ciudadanos, en tanto consumidores, son bienvenidos. Esos mismos ciudadanos, en tanto personas que reclaman por su dignidad, por una sociedad mejor, son expulsados en nombre de la higiene. El neocapitalismo es muy puntilloso con la pulcritud, ya lo sabemos... si hay trapos sucios, sobre todo, QUE NO SE VEAN.

Ocupación sobre hielo