Los textos están tomados de la edición castellana "Textos escogidos" de Ediciones Godot comentada en la entrada de este blog del 29 de diciembre pasado.
La carretera y la ciudad

[...] Tal vez nuestra época para el futuro historiador sea conocida como la época del 'bulldozer' y del exterminador; y en muchas partes del país la construcción de una carretera tiene el mismo resultado sobre la vegetación y las estructuras humanas como el pasaje de un tornado o la explosión de una bomba atómica.
[...] El error fatal que hemos estado cometiendo es sacrificar toda otra forma de transporte al automóvil privado [...] Pero el hecho es que cada tipo de vehículo tiene su uso especial; y una buena práctica transportista debe buscar mejorar cada tipo para sacarle el mejor provecho. Esto no puede lograrse teniendo como finalidad única la velocidad o la afluencia continua.
[...] No puede haber un planeamiento acertado en ninguna parte hasta que hayamos comprendido la necesidad de establecer normas o límites ideales para la densidad de la población. [...] Nuestra política de carreteras lleva a un máximo de congestión del centro y expande el área de dispersión suburbana, lo que podría llamarse el 'desborde metropolitano'.
[...] En nuestra fascinación por el automóvil hemos olvidado cuanto más eficiente y más flexible es el peatón. [...] Pero la idea de que los automóviles privados pueden sustituir al transporte en masa debería ser fomentada sólo por aquellos que desean ver desaparecer la ciudad misma, y con ella la compleja, multifacética civilización que la ciudad hace posible.
No hay una solución de ingeniería puramente local para resolver el problema del transporte en nuestra época: no es posible hacer nada que sea una solución estable si no se tienen en cuenta todos los elementos necesarios de transporte: automóviles privados, ferrocarriles, aeroplanos y helicópteros, servicios de transporte en masa eléctricos y por ómnibus, hasta 'ferryboats' y , finalmente, no el menor de todos, el peatón. Para lograr el patrón total necesario no sólo debe haber un planeamiento efectivo de la ciudad y de la región, antes de que las nuevas rutas o servicios se planifiquen; también necesitamos -y cuanto antes mejor- un sistema adecuado de gobierno urbano federado en una escala regional.
[...] Una ciudad existe, no por el constante pasar de los automóviles, sino por la preocupación y el trabajo de los hombres."
Foto: imagen de Detroit, de Elliot Erwitt, tomada del libro "God's own junkyard", Peter Blake, 1963.
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