Arquitectura, libros, política, sociedad... un poco de mi mundo de este lado del Atlántico... y del otro!
miércoles, 10 de junio de 2009
Respecto a las elecciones del pasado domingo... (legislativas europeas)
"A los individuos de izquierda de verdad sólo puede reconocérseles:
uno, por el enorme estrés acumulado en el esfuerzo de seguir siendo izquierda en medio de esta marea;
y dos, por la tristeza, indisimulable, ante el estado del mundo."
Margarita RIVIÈRE, "El País", domingo 29 de junio 2003
viernes, 29 de mayo de 2009
martes, 24 de marzo de 2009
El arquitecto boxeadorJULI CAPELLA
El hecho de subir al cuadrilátero, es decir, conseguir un encargo, es ya casi un milagro. Si lo superas, pasas al segundo round: entenderte con el cliente, lo que no suele ser fácil. Tercer round: cumplir las endiabladas normativas técnicas, cada vez más farragosas y contradictorias. Hay que pasar raudos al cuarto round: pelearte con quien interpreta esas normas, el técnico de turno en la Administración. Otro asalto con el concejal de urbanismo, que tal vez las vea de otra forma. Sexto round, con la mujer del cliente y su sobrina, que está estudiando arquitectura y han tenido "unas ideas". Séptimo, con los bomberos a los que, con muy buen criterio, se la sopla el diseño. Octavo y noveno, con el constructor, bregado peso pesado. Décimo, con el project manager, especialista en empujarte sobre las cuerdas. Undécimo, con los técnicos de la inspección final, que te pillan ya molido. Y el duodécimo, si es que llegas al final, con la opinión pública que criticará la obra. A menudo, te quedas por el camino. Con mucha suerte, ganarás a los puntos, jamás por KO.
Hoy en día, el trabajo del arquitecto ha perdido su glamur creativo. Vemos cómo su función creadora primigenia se reduce hasta cotas ínfimas. La gestión, la burocracia y el papeleo se llevan el 90% de la energía. Apenas dedicas unos pocos minutos diarios a proyectar, a pensar y dibujar. El resto, a defenderte o atacar. Pero, aun así, ver finalmente una obra erigida compensa de tanta lucha. Luego, una ducha rápida y prestos al siguiente combate. Perdón, proyecto. Una reflexión a cuento de Arquiset, semana dedicada a la arquitectura, una profesión que, según Bohigas, está en vías de extinción.
domingo, 1 de marzo de 2009
Sobre los concursos de arquitectura
CONCURSOS DE ARQUITECTURA O CHAPUZAS

Patxi MANGADO
Los concursos de arquitectura como método para la contratación de proyectos por parte de las administraciones públicas han resultado ser un sistema razonablemente justo y eficaz. [...] Junto al elemental principio de igualdad de oportunidades, sus ventajas son varias.
Se fomenta un sistema de múltiples aproximaciones al problema propuesto que, si bien no garantiza en absoluto la elección de la mejor solución, reduce, al menos, el margen de error. Permite, dependiendo de la composición del jurado y del proceso, una extensión a opiniones inteligentes y distintas, al margen de las estrictamente ligadas a la endogamia arquitectónica. Y, sobre todo, la ventaja más importante es que el sistema de concursos, especialmente cuando son abiertos, permite el acceso a la posibilidad de construir, en igualdad de condiciones respecto a los más consolidados, de arquitectos jóvenes que, con sus propuestas, han sabido inocular al cuerpo general de la arquitectura española ideas frescas, transformadoras y siempre necesarias, si se quiere mantener las cotas de intensidad que, supuestamente, venían a ser uno de sus signos distintivos.
Desde mi experiencia como participante continuo en concursos y como miembro de jurado en muchos, he de decir que la respuesta por parte de los arquitectos ha sido siempre extraordinariamente generosa, presentándose ante cualquier convocatoria un más que nutrido número de trabajos, con una calidad que supera con creces la mezquindad económica con la que suelen plantearse. A los arquitectos se nos puede demandar por muchos errores, pero no es el de la entrega uno de ellos cuando se nos convoca a un concurso. Sin embargo, cada vez más, nos preguntamos si esta generosidad se ve reconocida, al menos, mediante convocatorias bien planteadas, suficientemente compensadas y con jurados de calidad contrastada. Creo sinceramente, que la respuesta es un no rotundo.
Cada vez más los concursos de arquitectura, y por supuesto hay excepciones, están marcados por unas maneras que atentan contra la dignidad de los participantes en la medida que su trabajo es ninguneado o infravalorado en muchos de los casos. Enunciados y objetivos poco claros, situaciones de indefensión absoluta, jurados con manifiesta falta de capacidad para juzgar, ausencia de compromiso en la ejecución, confusión entre calidad arquitectónica y baja de honorarios, todo ello y muchas más, son realidades que están detrás de un sistema, que, pese a todo, sigue siendo el más razonable y eficaz cuando se plantea con criterios serios y rigurosos....[...]
El País, 28.02.2009
miércoles, 8 de octubre de 2008
El Gótico disneyworldizado, o El Parque temático de Barcelona

[Traducción: "vecinos, una especie en peligro de extinción.
Aquí están destruyendo su habitat"]
martes, 24 de junio de 2008
Frivolización del arquitecto...
"La sociedad ha comenzado ya a prescindir de nuestros servicios. Una cuarta parte de los arquitectos que somos en el mundo se encuentra hoy en paro laboral. Proporción de muerte cuyo valor crece alarmantemente a medida que la especie experimenta explosión de natalidad. No es la sociedad culpable de nuestro genocidio. Somos nosotros quienes estamos cometiendo suicidio colectivo al negarnos de plano a servir a los demás. La mecánica instintiva, irracional, para lograrlo: dejar de ser útiles, frivolizarnos".
La Nación, Buenos Aires, 15.11.1978
citado por el arq. Rodolfo Livingston en su libro "Cuba rebelde"
domingo, 15 de junio de 2008
Desfiguración de la costa de Barcelona

En relación con el hotel "Vela" que se está levantando en la Barceloneta, en plena orilla del mar, con un impacto paisajistico más que notable, trascribo un extracto de este lúcido artículo del arq. Montaner sobre el tema, aparecido el último sábado en "El País".
Intervenciones neoliberales en la Barceloneta
Josep María MONTANER
Es de temer que la Barceloneta va a seguir al Poblenou como barrio cuya memoria más se ha arrasado. A los riesgos que comporta la modificación del Plan General Metropolitano en la regulación de la edificación tradicional de la Barceloneta (2007), llamado para abreviar y como protesta plan de los ascensores, se suma la amenazante aparición de la estructura del hotel Vela, proyectado por Ricardo Bofill en 1999, situado en la misma línea del mar, en los terrenos de la Autoridad Portuaria de Barcelona, hito con el arranca la transformación especulativa de la nueva bocana del puerto.
Hay pocas dudas de que la política del Ayuntamiento de Barcelona ha cambiado. A ciertas miradas malévolas les interesa desfigurar esta evolución y quieren enfatizar que siempre ha sido así. Pero no es cierto. Cuando Barcelona renació como ciudad democrática, a principios de los años ochenta, se aplicó una política progresista y prometedora, si la comparamos con la regresión que implicaron los modelos neoliberales que entonces implantaban Margaret Tatcher y Ronald Reagan. Poco a poco, este modelo Barcelona, de búsqueda del consenso entre lo público y lo privado, se ha ido diluyendo en una política marcadamente neoliberal. [...]
El plan de la Barceloneta es expresión de un neoliberalismo implacable aplicado a los planes urbanos: será la lógica del propio mercado la que transforme el barrio en función de derribos selectivos para instalar núcleos de ascensores, agrupando varias fincas, y serán los propietarios potentes, los inversores y los turistas los que se irán acomodando a medida que se vaya expulsando a los antiguos inquilinos de pocos recursos económicos y legales. [...]
[...]
El proyecto del hotel Vela fue aprobado en 2001, con la connivencia de la Autoridad Portuaria, la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno de la Generalitat de Jordi Pujol, y con una rebaja de los
El País, 14/06/2008
domingo, 30 de septiembre de 2007
Sobre la chulería y ciertos nacionalismos... a propósito de Cristina Peri Rossi
“[…] lo que me indigna es la suspicacia, la mala intención, la petulancia de esta gente… Aquí no hay más que chulos y señoritos juerguistas. El chulo domina desde los Pirineos hasta Cádiz…; políticos, militares, profesores, curas, todos son chulos con un yo hipertrofiado. "
[Pío BAROJA, “El árbol de la ciencia”, 1911. Alianza Editorial.]
Lo cual me da pie a la siguiente reflexión sobre un hecho ocurrido esta semana en Barcelona, donde la chulería se reviste de reinvindicación nacionalista para operar exactamente de la misma manera que lo hace el chulo nacional tan denostado por estas tierras... (y por Baroja!). Mientras los medios se llenan la boca hablando de multiculturalidad, mestizaje, integración, etc. etc., dentro de esos mismos medios ciertos personajes se dedican a "separar la paja del trigo" (por decirlo de una manera delicada) en función de la lengua, la opción sexual, y una serie de largos etcéteras. Para muestra, un botón;
transcribo la noticia a la cual me refiero:
Lenguas contra personas

A Cristina Peri Rossi, escritora uruguaya afincada en Barcelona desde 1972, le han comunicado que no podrá seguir participando en el programa de Catalunya Ràdio del que era colaboradora desde hace dos años. La razón: que se expresa en castellano, siendo así que la Carta de principios de la radio pública catalana establece que tendrán prioridad los invitados que lo hagan en catalán. Una ulterior "comunicación verbal" precisaba que esa norma implicaba la prohibición de contar con colaboradores fijos que hablaran en castellano, según ha explicado la propia escritora.
[...]
En el programa semanal en que participaba Peri Rossi ella hablaba en castellano y el resto de los contertulios en catalán. Eso es convivencia lingüística espontánea. Pero a los censores vocacionales les debió parecer que eso vulneraba los derechos de la lengua catalana, y han decidido vulnerar los laborales de esta escritora que llegó a Cataluña hace 35 años, huyendo de la dictadura militar de su país, y que poco después tuvo que exiliarse en París, huyendo de la dictadura franquista a causa de sus actividades opositoras al régimen; entre otras, en defensa del catalán.
El País, 28/09/2007
links:
http://faculty-staff.ou.edu/L/A-Robert.R.Lauer-1/PeriRossi.html
http://perirossicristina.blogspot.com/
http://perirossicristina.blogspot.com/2007/09/manifiesto-contra-la-persecucin.html
jueves, 13 de septiembre de 2007
Más Baroja

Esta perfección se conseguía haciendo que el más inepto fuera el que gobernara. La ley de selección en pueblos como aquél se cumplía al revés. El cedazo iba separando el grano de la paja, luego se recogía la paja y se desperdiciaba el grano. Algún burlón hubiera dicho que este aprovechamiento de la paja entre españoles no era raro. Por aquella selección a la inversa, resultaba que los más aptos allí eran precisamente los más ineptos. […]
La política de Alcolea respondía perfectamente al estado de inercia y desconfianza del pueblo. Era una política de caciquismo, una lucha entre dos bandos contrarios, que se llamaban el de los Ratones y el de los Mochuelos; los Ratones eran liberales, y los Mochuelos, conservadores.
En aquel momento dominaban los Mochuelos. El Mochuelo principal era el alcalde, un hombre delgado, vestido de negro, muy clerical, cacique de formas suaves, que suavemente iba llevándose todo lo que podía del Municipio.
El cacique liberal del partido de los Ratones era un tipo bárbaro y despótico, corpulento y forzudo, […] hombre que cuando entraba a mandar, trataba al pueblo en conquistador. Este gran Ratón no disimulaba como el Mochuelo: se quedaba con todo lo que podía, sin tomarse el trabajo de ocultar decorosamente sus robos.
Alcolea se había acostumbrado a los Mochuelos y a los Ratones, y los consideraba necesarios. Aquellos bandidos eran los sostenes de la sociedad; se repartían el botín.[…]
Andrés podía estudiar en Alcolea todas aquellas manifestaciones del árbol de la vida, y de la vida áspera manchega: la expansión del egoísmo, de la envidia, de la crueldad, del orgullo."
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Lecturas veraniegas

"- ¿Y qué? –replicó Andrés-. Uno tiene la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido, sin brújula, sin luz adonde dirigirse. ¿Qué se hace con la vida? ¿Qué dirección se le da?
- Estás perdido –murmuró Iturrioz-. Ese intelectualismo no te puede llevar a nada bueno.
- Me llevará a saber, a conocer. ¿Hay placer más grande que este?"
Pio BAROJA, "El árbol de la ciencia", 1911. Alianza Editorial.