martes, 24 de marzo de 2009

Reproduzco este excelente artículo de Juli Capella, aparecido hace algún tiempo en "El Periódico" (8/10/2008), sobre las vicisitudes que vive hoy cualquier arquitecto que intente mínimamente ejercer de tal....

El arquitecto boxeador

JULI CAPELLA

El hecho de subir al cuadrilátero, es decir, conseguir un encargo, es ya casi un milagro. Si lo superas, pasas al segundo round: entenderte con el cliente, lo que no suele ser fácil. Tercer round: cumplir las endiabladas normativas técnicas, cada vez más farragosas y contradictorias. Hay que pasar raudos al cuarto round: pelearte con quien interpreta esas normas, el técnico de turno en la Administración. Otro asalto con el concejal de urbanismo, que tal vez las vea de otra forma. Sexto round, con la mujer del cliente y su sobrina, que está estudiando arquitectura y han tenido "unas ideas". Séptimo, con los bomberos a los que, con muy buen criterio, se la sopla el diseño. Octavo y noveno, con el constructor, bregado peso pesado. Décimo, con el project manager, especialista en empujarte sobre las cuerdas. Undécimo, con los técnicos de la inspección final, que te pillan ya molido. Y el duodécimo, si es que llegas al final, con la opinión pública que criticará la obra. A menudo, te quedas por el camino. Con mucha suerte, ganarás a los puntos, jamás por KO.

Hoy en día, el trabajo del arquitecto ha perdido su glamur creativo. Vemos cómo su función creadora primigenia se reduce hasta cotas ínfimas. La gestión, la burocracia y el papeleo se llevan el 90% de la energía. Apenas dedicas unos pocos minutos diarios a proyectar, a pensar y dibujar. El resto, a defenderte o atacar. Pero, aun así, ver finalmente una obra erigida compensa de tanta lucha. Luego, una ducha rápida y prestos al siguiente combate. Perdón, proyecto. Una reflexión a cuento de Arquiset, semana dedicada a la arquitectura, una profesión que, según Bohigas, está en vías de extinción.


8 comentarios:

María Inés Landa dijo...

Adr: Muy bueno! :-) Qué travesía la labor del arquitecto puf! ...hay que buscar formas de intervención política creativa y colectiva para sostener esta bella profesión...tb es lindo saber que la pasión, mas allá de los malestares y pesares sigue viva...Persistencia, los necesitamos, el mundo los necesita...

Fafner dijo...

Gracias María Inés por tus palabras de aliento.

eMecHe dijo...

Si ... es como siempre ... la soledad del corredor de fondo ... pero hay mas ... hay mas asaltos ... que le dan mas color aún a los principales (que no son pocos) que has enunciado ... aunque siempre mas pragmáticos ...
¿y de los presupuestos? siempre puestos en tela de juicio ... porque siempre "el arquitecto no sabe lo que cuestan las cosas" ... "si, pintar una línea es muy fácil ..." ... los honorarios... la rentabilidad de todo ese arduo proceso de asaltos y desgastes ... ¿y la responsabilidad? ... esa que no se paga ... no se tiene en cuenta ... no se valora ... y que al final siempre te echan en cara ... porque ... ¡claro! ... la culpa siempre y por principio de todo (he dicho: todo) es del arquitecto ... el constructor ... "es un profesional que sabe lo que hace" ...

pero ... ¿y la satisfacción personal? ... ¿el saber que has podido llegar al final ...? ... sin tener en cuenta la cantidad de intenciones ... de criterios ... de propuestas válidas que has dejado por el camino ... simplemente han quedado en ideas .. dibujadas (a veces) en una papel de croquis y al final olvidadas en un cajón.

yo he tenido un cliente libre de presiones y condicionantes especulativos, un cliente de lujo ... de esos que solo se tienen una vez en la vida ... ... ahora estoy tratando de contratar la obra ...

no se si no moriré en el intento ...

pero aquellos croquis frescos ... con lápices de colores ... las primeras ideas tan sublimes ... aquellas ... las tengo guardadas en un cajón ... dibujadas con lapiceros de colores ...

porque posiblemente .. no sabemos lo que queremos ... pero ... ¿sabes lo que nos mantiene vivos? ... que sabemos lo que NO queremos ...

y eso ya es muchísimo ... !!!

no decaigas que ... tu tampoco estás solo ...

Fafner dijo...

Gracias por tus palabras, EmecHe. Estamos en el mismo barco!

Anónimo dijo...

Pero hay algo más incluso que buscar en el cajón las buenas ideas de partida.
Hay más cosas, tal vez sí que éste sea el momento de la arquitectura, porque ahora que estamos todos bien humilladitos y bien jodiditos, ahora que nos hemos gastado el dinero en casas carísimamente inútiles, en pisos pasillo que nos hipotecan la vida y la cartera, en Centros de Interpretación del Pan, de la Uva, de Dulcinea, no solo de D. Quijote, también de Dulcinea, ahora, después habernos comportado como niños con juguetes nuevos casa día, ahora tal vez es momento de tomar la vida en serio, de tomar la arquitectura en serio.

Porque " que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde "
Jaime Gil de Biedma

tondica dijo...

Muy bueno y muy cierto! Pero se que no eres de los q te rindes.

SALUDOS
D.TONDA

Adrián Mallol dijo...

David! qué sorpresa, tanto tiempo! curiosidad: cómo has recalado en este blog? has llegado por un link? buscando algo del Juli Capella?
Y no, no me rindo nunca. Y somos muchos en el mismo barco, en estos tiempos turbulentos, para ayudarnos a capear el temporal....
Saludos,
adr

tondica dijo...

Juli Capella?? Quien es ese?? ;) mejor buscando algo de Adrian Mallol!

Te he escrito un mail, demasiado aburrido para tu público.

SALUDOS
D.TONDA